Misal Dominical

5 de ABRIL de 2026

 

DOMINGO DE PASCUA

SOLEMNIDAD DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

 

 

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que por medio de tu Unigénito, vencedor de la muerte, nos has abierto hoy las puertas de la vida eterna, concede a quienes celebramos la solemnidad de la resurrección del Señor, resucitar también en la luz de la vida eterna, por la acción renovadora de tu Espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo…

PRIMERA LECTURA

[Hemos comido y bebido con Cristo resucitado.]
Del libro de los Hechos de los Apóstoles 10, 34a. 37-43
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: “Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de cuanto él hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de la cruz, pero Dios lo resucitó al tercer día y concedió verlo, no a todo el pueblo, sino únicamente a los testigos que él, de antemano, había escogido: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de que resucitó de entre los muertos. Él nos mandó predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que cuantos creen en él reciben, por su medio, el perdón de los pecados”. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 117

R. Este es el día del triunfo del Señor. Aleluya. Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: “Su misericordia es eterna”. R. La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo. No moriré, continuaré viviendo para contar lo que el Señor ha hecho. R. La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. R.

SEGUNDA LECTURA

[Busquen los bienes del cielo, donde está Cristo.]
De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses 3, 1-4
Hermanos: Puesto que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestarán gloriosos, juntamente con él. Palabra de Dios.

SECUENCIA

Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado,
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la vida,
triunfante se levanta.

“¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?”
“A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,

los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua”.

Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. 1Cor 5, 7-8

R. Aleluya, aleluya.

Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado; celebremos, pues, la Pascua.

R. Aleluya.

EVANGELIO

[Él debía resucitar de entre los muertos.]
Del santo Evangelio según san Juan 20, 1-9
El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto”.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró.
En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Hoy, Primer Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, queremos celebrar con Cristo su victoria definitiva sobre la muerte. Sabemos que necesitamos meditar y llevar a la práctica la Palabra de Dios para así vivir como verdaderos resucitados y perseverar en la gracia.

Respondemos a cada petición:

R. ESCÚCHANOS SEÑOR.

  • El libro de los Hechos de los Apóstoles nos recuerda el testimonio valiente de Pedro sobre la vida, muerte y resurrección de Jesús; te pedimos que nos ayudes, Señor, a aprovechar este tiempo de Pascua, siendo verdaderos testigos de tu amor y así vivir nuestra renovación de corazón, como fruto de esta celebración eucarística. Oremos.
  • San Pablo nos recalca la invitación a buscar los bienes de arriba, donde está Cristo, y a vivir como hombres y mujeres nuevos; te pedimos que nos ayudes, Señor, a corresponder a la gracia de tu resurrección con nuestras buenas obras, manteniendo siempre la mirada puesta en el cielo. Oremos.
  • San Juan resalta en el Evangelio el asombro ante el sepulcro vacío y el triunfo de la vida sobre la muerte; te pedimos que nos ayudes, Señor, a escuchar tu Palabra con el corazón, para así poder llevarla a la práctica, dejando atrás toda tristeza y viviendo verdaderamente la gracia y la paz que nos ofreces en cada Eucaristía. Oremos.

Señor nuestro Jesucristo, intercede por nosotros para que abramos nuestro espíritu al gozo de la Pascua, dejemos atrás las tinieblas del pecado y vivamos plenamente la nueva vida de tu resurrección, para así ser signos de tu luz y esperanza en el mundo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

R. Amén.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Llenos de júbilo por el gozo pascual te ofrecemos, Señor, este sacrificio, mediante el cual admirablemente renace y se nutre tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios de bondad, protege paternalmente con amor incansable a tu Iglesia, para que, renovada por los misterios pascuales, pueda llegar a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.